17/5/11

NO VOY A VOTAR



No voy a votar porque no me da la gana. ¿Está claro? En eso estriba la libertad del individuo. Pero  tengo poderosas razones para no hacerlo y las voy a exponer:

No voy a votar...

porque esto no es una verdadera democracia; fue malparida y nació viciada por el régimen anterior, empezando por su injusto sistema electoral, hecho a modo y medida de los partidos mayoritarios;

porque en este sistema de representación proporcional por listas cerradas, al valorarse las circunscripciones, no se cumple la máxima de "un ciudadano, un voto", lo que genera una evidente desigualdad que, ni PP ni PSOE, desean solucionar;


porque me parece un despilfarro para la economía nacional el mantenimiento de dos cámaras: parlamento y senado. Con la primera ya tendríamos suficientes e incluso podría reducirse su número a un representante por provincia. Imaginen qué ahorro y cuántos chupópteros menos;

porque me he ido desencantando con los años (cosas de la edad) al ver que, cuando gobernó la derecha, los trabajadores perdimos, como era de esperar, pero cuando gobernó la izquierda, que suponíamos era la opción que nos beneficiaría y nos iba a permitir levantar cabeza… ¡nos quitaron hasta los calzoncillos!;


porque no quiero ser partícipe de esta pantomima, en la que una pila de políticos vagos y sinvergüenzas, sólo contribuyen a empobrecer el país, enriqueciéndose ellos, sus familiares y amigos;

porque es una inmoralidad que, con tal de "agarrar cacho", las distintas fuerzas políticas pacten entre sí, y con el voto de un ciudadano, termine gobernando la opción contraria a la que él votó. Y de los tránsfugas... es tal su descrédito que mejor ni hablar; 


porque me da lo mismo que gobierne la derecha, la izquierda, el centro o la madre que parió a Paneke, ya que, gobierne quien gobierne, son simples títeres en manos del capital. Bancos, multinacionales y grandes ricachones son los que cortan el bacalao. Nos echan la piel y las espinas y ellos se comen los lomos; no nos dejan ni la cabeza para hacer un caldo;


porque mientras sus hijos tienen el futuro asegurado y estudian en universidades de Gran Bretaña, Alemania o Estados Unidos, los nuestros pasan a engrosar las listas del paro, o como mucho, consiguen empleos basura, después de que los hayan exprimido bien con el invento ese de los contratos en prácticas;

porque se ha subvertido el orden de los valores esenciales para una correcta convivencia. Ahora sólo prima la imagen y el hacerse rico cuanto antes, por encima de todo y de todos, caiga quien caiga;


porque es inadmisible que un centenar de políticos, imputados en casos de corrupción, se presenten alegremente a estas elecciones, y parezca lo más normal del mundo;

porque estoy de ellos… ¡hasta los mismísimos! Y he decidido que, en esta “Mamocracia”, nadie más va a seguir forrándose a mi costa, al menos no con mi voto.

Por eso… ¡¡¡NO VOY A VOTAR!!!

 

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